Refugios

El mundo está siendo testigo del mayor número de desplazamientos de los que se tienen constancia. Una cantidad sin precedentes de 59,5 millones de personas en todo el mundo se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Entre ellas, hay casi 20 millones de refugiados, de los cuales más de la mitad son menores de 18 años. Además, hay más de 10 millones de personas apátridas a las que se les ha negado una nacionalidad y el acceso a derechos fundamentales, como la educación, sanidad, empleo y libertad de circulación.

La Organización de las Naciones Unidas se creó para recomponer el orden global tras los efectos negativos de dos guerras mundiales. El objetivo no era otro que evitar que los conflictos armados y las guerras se repitieran en cualquier punto del planeta y, de esta forma, garantizar un mínimo de equilibrio.
Sin embargo, las confrontaciones bélicas no han cesado. Simplemente, se han adaptado a contextos específicos como la Guerra Fría y la globalizaciónA partir de la Declaración de los Derechos Humanos aprobada en 1948, los conflictos mundiales han causado cerca de 52 millones de personas refugiadas, un dato que supera el registrado en la II Guerra Mundial.
Los elementos económicos, políticos, ideológicos, culturales y religiosos continúan siendo las principales causas de las guerras que presenciamos en la actualidad. Muchas de ellas tienen raíces antiguas y son en realidad la prolongación de disputas que tuvieron lugar en momentos anteriores de la historia. Otras, en cambio, han surgido tras el orden mundial que se impuso desde 1948.
Durante miles de años, las personas que huían de persecuciones y conflictos han encontrado asilo en países extranjeros. La agencia de la ONU que ayuda a los refugiados es ACNUR (también conocida como la Agencia de la ONU para los Refugiados), que surgió a raíz de la Segunda Guerra Mundial para ayudar a los europeos desplazados por aquel conflicto.

La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció ACNUR el 14 de diciembre de 1950, con un mandato inicial de tres años para cumplir su tarea, y después se disolvería. Al año siguiente, el 28 de julio, se adoptó la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, la base jurídica para la ayuda a los refugiados y el estatuto principal que regiría el trabajo de ACNUR. Así que, en lugar de concluir su labor a los tres años, ACNUR ha trabajado desde entonces para ayudar a los refugiados.

En los años 60, la descolonización de África provocó la primera de muchas crisis de refugiados en ese continente que necesitarían de la intervención de ACNUR. Durante las dos décadas siguientes, esta agencia de la ONU ha ayudado en crisis de desplazamientos en Asia y América Latina. Al final de siglo, había nuevos problemas de refugiados en África y, cerrando el círculo, nuevas oleadas de refugiados en Europa a causa de las guerras en los Balcanes.


En un mundo en el que cada día 42.500 personas se ven obligadas a desplazarse a causa de conflictos o persecuciones, el trabajo de ACNUR es más importante que nunca.
ACNUR sobre el terreno


La Agencia de la ONU para los Refugiados tiene su Sede en Ginebra, aunque el 89% de su personal trabajan sobre el terreno. A día de hoy, una plantilla de más de 9.700 personas en 126 países proporciona protección y asistencia a casi 59 millones de refugiados, repatriados, desplazados internos y apátridas. La mayor parte del personal de ACNUR está en países de Asia y África, los continentes que alojan y generan a la mayoría de los refugiados y desplazados internos. Muchos se encuentran en lugares aislados, donde el personal de ACNUR trabaja en condiciones difíciles y, a menudo peligrosas. Algunas operaciones de mayor envergadura de ACNUR son las de Afganistán, Colombia, República Democrática del Congo, Malí, Pakistán, Jordania, Turquía e Iraq.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Conflicto Palestino - Israelí

Conflictos actuales en el mundo que amenazan la estabilidad

Guerra en el noroeste de Pakistán